Los diez momentos del 2025 para Aleix Barau.
1. Quim & Isra – INDIAJULIETT

El destino existe, y que INDIAJULIETT abriera su estudio puerta con puerta con el mío es una prueba de ello. Poco a poco, mi vínculo con Quim e Isra ha ido creciendo. Nuestro amor por el streetwear y las zapatillas nos ha llevado a conversaciones muy interesantes y a pasar muchísimas horas juntos.
Hubo un punto de inflexión que nos unió más que nunca. Ocurrió cuando Nike me pidió diseñar unos kits de running para la activación Rebel Runners, celebrada en Londres aprovechando el After the Dark Tour. En este evento se me pidió diseñar un kit que representara mi ciudad, Barcelona. Algo que, literalmente, era un sueño para mí. Quien me conoce sabe lo importante que es Nike en mi vida y que mi mayor aspiración es diseñar una Air Max algún día. Sentí que este proyecto era un pequeño paso más hacia ese sueño.
Cuando Nike me propuso el proyecto entendí – todo culpa de mi inglés de extrarradio, jajaja – que yo solo debía encargarme del diseño y que ellos producirían los kits. En una segunda reunión quedó claro que no era así: debía diseñarlos y customizarlos a mano. Nada más terminar esa reunión crucé el pasillo y llamé a la puerta de INDIAJULIETT. Quim e Isra no dudaron ni un segundo en ayudarme en todo el proceso.
Ese proyecto pasó a ser un proyecto de los tres. Aunque yo haya sido la cara visible, la genialidad de ellos ha estado presente en todo momento: desde el diseño –ayudándome con Illustrator o bajando ideas sobre cómo representar la ciudad – hasta encontrar la forma más óptima de aplicar todas esas ideas sobre las prendas, cumpliendo unos tiempos de entrega muy ajustados mientras todos teníamos otros trabajos en paralelo.
Para mí ha sido un máster express de dos meses. He aprendido una barbaridad sobre técnicas textiles y sobre todo lo que hay que tener en cuenta en un diseño. Pero, sobre todo, ver cómo trabajan me ha cambiado la forma de entender mi propio oficio. Desde que empecé a ir a su estudio, empecé a afrontar los trabajos de foto y producción de otra manera: más sana, más fluida, entendiendo que el control absoluto no existe y que no siempre se puede ejecutar al 100% lo que tienes en la cabeza. A veces hay que buscar la forma más honesta de representarlo sin encallarte en lo que no pudo ser.
Compartir tanto tiempo con ellos y ver cómo se han volcado en este proyecto me ha hecho volver a enamorarme de la industria. Me ha devuelto la ilusión por cruzar la puerta de mi estudio cada mañana y seguir aprendiendo sobre lo que más me gusta en el mundo: el streetwear y Nike, entendidos desde un punto de vista cultural y no solo de producto. Cada conversación con ellos era una masterclass.
Hoy puedo decir que Quim e Isra son grandes amigos, y eso me hace muy feliz.
Moltes gràcies per ser com sou, cracks.
2. Nike Rebel Runners







Como he mencionado en el punto anterior, este es el proyecto que llevé a cabo junto a Quim e Isra. Este año empecé a correr poco antes de verano, durante un viaje a Milán para visitar a mi gran amigo Patricio. Él sale a correr varias veces por semana y me propuso acompañarlo un día. Nunca lo había hecho, pero me encantó. Ese mismo día me compré unas zapatillas y, al volver a Barcelona, empecé a correr.
Todo fue muy orgánico. Encontré en el running algo parecido a lo que antes me daba el BMX: ese momento de desconexión, de liberación mental. Tras unos meses corriendo surgió la oportunidad de participar en este proyecto, donde distintos creativxs —principalmente diseñadoras y estilistas— representaban sus ciudades a través de los running kits que vestirían las invitadas del After the Dark Tour. Las ciudades elegidas fueron Londres, Milán, Berlín, París y Barcelona.
Representar mi ciudad fue muy especial. Poder enseñar mis orígenes a través de prendas que hablaban de las calles, de todo el tiempo que pasé en ellas montando en BMX y de la similitud que encuentro entre ambos deportes. Todo mezclado con referencias de archivo de Nike a modo easter eggs y ese punto estético macarra de extrarradio que define mi trabajo. Diseñar el kit fue una locura, pero la pieza que más ilusión me hizo fue, sin duda, crear las zapatillas.
En este proyecto, además de Quim e Isra, me ayudaron muchísimos amigos. Una vez más me recordaron lo afortunado que soy por el entorno que tengo. Sin este ecosistema de gente real y creativa, seguramente hoy no estaría haciendo lo que hago, o al menos no de la misma manera.
Gracias a Kenneth por el handstyle, a Jon por las impresiones 3D, a Víctor por el diseño 3D, a Manero por los vídeos y las fotos, a Pablo, César, Dani, Nikita, Salim y Simo por echar un cable en el modo workshop que montamos para llegar a tiempo, y sobre todo gracias a Tania por tu paciencia y tu apoyo durante todo el proceso.
3. Poblenou

A principios de año nos mudamos a Poblenou. Tania llevaba tiempo queriendo salir de nuestro estudio en Badal y, como la crack que es buscando espacios, encontró uno con muchísimo potencial. Ella quería estar cerca de la playa y de su querida Ciutadella. Al principio a mí me daba bastante igual: me he criado en Sant Boi y para mí vivir en Badal ya era “estar en el centro”, ya que siempre me muevo en bici y Barcelona es pequeña.
El primer mes fue una locura: viajes de trabajo encadenados con jornadas interminables de reforma. Algo que, una vez más, no habría sido posible sin la ayuda de los de siempre, los amigos de la infancia. Miguel nos ayudó con el baño —porque nuestras habilidades como albañiles son bastante limitadas— y luego Fran, Fabi, Dani, Nikita, Gallego y Fac echaron semanas hasta que el estudio empezó a coger forma.
Mientras íbamos haciendo cosas, yo iba aprendiendo de ellos. Al terminar la reforma grande, Travis me ayudó a hacer un mueble, lo que me motivó a hacer otro más. Descubrí que me encanta trabajar con las manos y que me relaja muchísimo.
Hay mañanas en las que, al abrir los ojos y ver la cristalera dividida en celdas de hormigón, sigo sin creer que este sea nuestro estudio. Siempre había soñado con algo así, muy estilo Nueva York. Incluso pasa el tren al lado: a otros les molestaría, pero a mí me hace sentir que estoy en una versión barcelonesa de Brooklyn. La luz que entra y el espacio abierto para compartir con amigos es una bendición.
Desde que estamos aquí he notado que mi trabajo ha evolucionado. Cosas como pasar horas editando en el ordenador, que antes me daban pereza, ahora me gustan y me dan paz. Así que, una vez más, gracias Tania por insistir en mudarnos y por encontrar este espacio tan increíble.
4. Foot Locker





Mi pasión por las zapatillas y por la cultura que las rodea es la base de mi trabajo como fotógrafo. Llevo años trabajando con Foot Locker, pero cada año que pasa esta relación evoluciona, hasta el punto de que empiezo a sentirla como una familia. Es el cliente que más confía en mí y el que más libertad me da para volarme la cabeza y enseñar las zapatillas tal y como yo las veo: con respeto por la cultura y coherencia, hablando a través de ellas de eras y tribus urbanas.
Este año disparé mi primera gran campaña con ellos y con Nike: las TN Lisbon, que han sido una de las TN más exitosas de los últimos años. Hacer esta campaña fue muy especial, porque aunque era un proyecto grande, se sentía como algo hecho en familia.
Para cerrar el año tuve la oportunidad de disparar las TNVII, que fueron mi primer par de TN en 2005. De nuevo, Foot Locker confió en mi visión y me dejó disparar estas zapatillas en mi pueblo, Sant Boi de Llobregat, donde nació mi amor por las zapas. La campaña se hizo justo al lado de la escuela donde cursé primaria y en ella involucré a muchos de mis amigos. Para mí era importante mostrar mi mundo, el que vivo cada día con ellos. De hecho, en una de las fotos salgo yo mismo, en modo autorretrato, como homenaje al Aleix niño que dio tanto por culo hasta que sus padres lo llevaron a Foot Locker a comprar esas TNVII.
5. Selfcare



Otro gran punto de este año ha sido dedicarme tiempo. Trabajar en mí e ir a terapia me ha ayudado mucho a gestionar el mundo en el que ahora me muevo y el ritmo que exige. Desde fuera todo parece muy bonito, pero viajar continuamente por trabajo, pasar meses casi sin estar en casa, sin ver apenas a tu pareja o pasar más de un mes sin tomarte una cerveza con tus amigos de siempre es duro.
Más aún cuando todo esto ha llegado tarde para mí. Hasta prácticamente los 30 años, mi vida fue trabajar de lunes a sábado en una tienda y, en los ratos libres, estar siempre en la calle con mis amigos y con el BMX. Eso ha hecho que la relación con ellos sea casi como la de hermanos, porque hemos vivido muchísimas cosas juntos.
La terapia me ha ayudado a entender dónde estoy ahora, a valorar los momentos que tengo y, sobre todo, a aprender a decir que no. Algo que en esta industria parece casi prohibido. Pero no todo en la vida son oportunidades y dinero. ¿De qué sirve todo esto si no puedes compartirlo con la gente que quieres?
La sociedad va muy rápido y a veces hay que parar, mirar con perspectiva y preguntarse dónde estás. Si no, entras en una rueda de viajes y trabajos en la que sí, haces contactos y ganas dinero, pero es un espejismo: creativamente te agota. Para crear cosas nuevas necesitas vivir experiencias de calidad.
Todo esto es fácil de entender desde la teoría, pero aplicarlo es otra cosa. Y ahí es donde mi terapeuta me ha ayudado muchísimo: a llevar a la práctica todo eso que antes solo me planteaba.
6. Barça


He mamado el Barça desde que nací. Igual que a mí me gustaría, si algún día tengo un hijo, llamarlo Ronaldinho, mi padre me quería poner Ronald por Koeman y el gol de Wembley del 92. Mi tío era comentarista de radio y coleccionista de todo tipo de artículos relacionados con el fútbol, y cualquier comida en casa de mi abuela acababa en una tertulia intensa sobre el Barça.
Este año Nike y el FC Barcelona me eligieron como imagen para presentar la primera equipación, y para mí fue una auténtica locura. Sobre todo por mi familia y por lo que el Barça significa para ellos.
7. Fotos en papel

Siempre había querido ver mis fotos publicadas en una revista. Viendo mi evolución en los últimos años, no entendía por qué ninguna me lo proponía. Este año, por fin, publiqué en dos revistas y aparecí en una tercera.
La primera fue Tagmag, donde compartí número con mi pareja, Tania, algo que me hizo muchísima ilusión. Que la primera vez que se publique mi trabajo sea en una revista donde también está el suyo es muy especial. Después, los chicos de Troublemag nos contactaron para un número especial en el que querían mostrar a distintos creativos españoles que apoyan la cultura afro. Y para cerrar el año, Highxtar dedicó varias páginas a mi trabajo.
8. ATL W 99BASED





Cada año hacemos entre 10 y 12 viajes con los chicos de 99BASED para disparar sus campañas. Normalmente nos movemos entre Londres, París, Barcelona y Berlín, pero siempre hay algún viaje overseas. Este 2025 tocó Atlanta.
Fue un gustazo disparar allí y capturar la cultura de la ciudad a través de la campaña. Por las mañanas, mientras los chicos estaban de resaca —porque salían todos los días—, yo salía a correr por un parque enorme cerca del Airbnb. Así descubrí distintos spots para comer bien y pasar un rato al sol, porque si no, la dieta de esa ciudad se basa en pollo frito y en recorrer distancias infinitas en coche para cualquier cosa.
9. Los de siempre

Soy un pesado y ya lo he mencionado en varios puntos, pero mi mayor tesoro son mis amigos. Me siento muy afortunado porque no tengo dedos suficientes para contar a los amigos de verdad que tengo, y muy poca gente puede decir eso.
Todo lo que he conseguido hasta hoy ha sido, en gran parte, gracias a ellos. Siempre me he inspirado en mis amigos y muchas veces me han ayudado. Desde el inicio nunca me han fallado: siempre han estado ahí para lo que he necesitado. Los de siempre, los de Sant Boi, los reales del BMX de la escena de Barcelona y Madrid (no hace falta que diga nombres, ya sabéis quiénes sois).
Cada año conozco a más gente y hago nuevas amistades que se van haciendo cada vez más fuertes, personas de todas las edades que me enseñan cosas que están fuera de mi radar. Pero quiero destacar algunos momentos de este año. En verano estuve bastante jodido por una situación personal y por lo abrumado que me sentía con las horas de trabajo. Hice un retiro en la finca del Molar de mi amigo Fac: una semana casi sin móvil, corriendo por la montaña, bañándome en el río helado, comiendo bien y conduciendo una moto de marchas por primera vez. Todo eso me ayudó a escucharme.
También quiero agradecer a Patricio todo lo que ha hecho este año por mí y por estar siempre al otro lado del teléfono cuando lo he necesitado.
Gracias, amigos. Sois lo mejor que tengo.
10. Tania & Travis



Tania es la persona más importante de mi vida, no solo como pareja. Es mi mejor amiga, ahora también mi socia, y la persona con más paciencia y la que mejor sabe llevarme, junto a mi madre. Sus valores son un 10, y es alguien de quien aprendo cada día.
A nivel profesional es impecable. Es la mejor profesional con la que he trabajado. Más allá de su carrera como estilista, cuando Tania está en una producción es quien toma las riendas y hace que todo funcione de manera perfecta.
Es la primera vez que siento que estoy con la persona con la que estaré toda la vida. Junto a nuestro perro Travis somos una familia, algo que nunca había sentido fuera de mi casa o del entorno de mis amigos.
Muchas gracias, Tania.