Un año más, ScrapWorld sigue confirmando que el formato sigue teniendo mucho recorrido. Y en un evento así, de los más grandes de Europa en su categoría, Foot Locker se aseguró de tomar el protagonismo creando una activación que apostaba por un formato algo diferente: una experiencia inmersiva construida alrededor del universo de las adivinaciones.
El visitante se acercaba al stand, mostraba las zapatillas que llevaba puestas y recibía una lectura personalizada de su destino basada en el calzado haciendo un guiño a una cultura que entiende perfectamente que las zapatillas que uno escoge llevar en el día a día dicen mucho sobre quién las elige y las decisiones que toma.
El stand estuvo activo durante los dos días del evento como un punto de encuentro con la comunidad, generando conexión real entre la marca y el público y premiando además a dos participantes con el regalo soñado por cualquiera de los visitantes del recinto de IFEMA: un año entero de zapatillas gratis. Además, el stand contaba con la presencia de Shaq Boundil – colaborador habitual de la compañía – que participó tanto en la activación como en una serie de charlas previas alrededor de la cultura urbana y la moda.
Toda esta operación tenía además una capa extra: la primera presencia de On en ScrapWorld, formando equipo con Foot Locker en uno de los eventos de moda más relevantes de todo el país. La marca suiza aterrizaba por primera vez en el recinto como parte de esa estrategia de poner un pie fuera del nicho del running de élite y entrar en una conversación más amplia, más lifestyle, a partir de dos siluetas clave como las Cloudtilt Remix y las Cloudzone.
El paso de Foot Locker por ScrapWorld confirma algo que venía oliéndose desde hace tiempo. La experiencia del retailing ha cambiado y los puntos de venta se han transformado en auténticas plataformas culturales capaces de programar experiencias que consigan reunir a comunidades y articular conversaciones entre marcas.