El pasado viernes, Antidoto Club se llenaba de una energía difícil de contener. Foot Locker y New Balance llegaban a una de las fiestas de referencia en la noche madrileña con una nueva edición de Toe-to-Toe DJ Soundclash, una competición musical que han llevado por las principales capitales de Europa y que, por una noche, convirtió Madrid en un punto de encuentro para quienes viven la música como parte fundamental de su vida.

La idea detrás de Toe-to-Toe DJ Soundclash es sencilla: cuatro DJs emergentes toman el escenario en sesiones de media hora y, sin jurados de por medio, es el público el que decide quién es el que se lleva la victoria. Solo la conexión entre quien está en la cabina y quienes están en la pista, nada más. La energía manda.

Cada uno de los cuatro DJs que participaban – DELAROSI, Olivia Babe, Holy Charly y DJESS – trajo su propio universo sonoro a la pista, y el público respondió a la altura. El premio: un lugar en la gran final europea de Toe-to-Toe DJ Soundclash, un viaje a Milán en el que competir por coronarse como el mejor DJ de todo el territorio europeo y también un escaparate con el que dejar huella en el mapa de la nueva generación de DJs que están moviendo las cosas desde abajo, con nuevas referencias y nuevas formas de entender la cultura club.

En torno a la cabina – arriba, debajo y por todos lados – las New Balance 1000 tomaban todo el protagonismo. Lanzadas originalmente en 1999 y reeditadas este año, las 1000 encarnan ese espíritu de cambio, una zapatilla que parecía venida del futuro en su lanzamiento y que regresa con un nuevo carácter. Mirar sin nostalgia, pero con respeto.

Finalmente fue DJESS la que se ganó su espacio en la gran final de Milán con un paso por Antidoto que dejó huella y que fue un recordatorio para todos los que estuvimos allí de que la cultura de club sigue siendo un espacio donde todo puede pasar. En definitiva, una noche de unión, un punto de encuentro de distintos sonidos y miradas diversas sobre la cultura.