BLUE es la línea con la que HUGO pone a los jóvenes en el centro de la propuesta. Surgida tras la renovación de la firma en 2022, la línea debutaba en el verano del pasado año con una colección que buscaba hablar con claridad a un público que sabe lo que quiere. Desde el primer momento quedó claro que no se trataba solo de ropa, sino más bien de plantear un nuevo universo con sus propias reglas.

El lanzamiento, que tuvo lugar en Berlín, fue una buena carta de presentación de lo que la firma pretende con esta línea: a través de un túnel azul, los invitados llegaban a un espacio donde la moda podía convivir de forma orgánica con el arte, la música o el gaming. Artistas personalizaban las prendas en directo – algunas con un chip NFC integrado en la propia pieza – al mismo tiempo que otros visitantes exploraban un universo inmersivo dentro de Roblox. Era una experiencia que colocaba al público en el foco, combinando lo físico y lo digital, el diseño con el juego, en la misma cosa.

Con cada lanzamiento de BLUE, HUGO busca activar a la comunidad, invitarla a probar, a mezclar, a interactuar y experimentar con las prendas. La línea propone una selección de prendas que sirven como un punto de partida, la base de un espacio de juego en el que cada uno puede apropiarse de las piezas y llevarlas a su terreno.

En esta temporada la propuesta va un paso más allá. Tiñéndose completamente de azul, nos encontramos con nuevas referencias a la estética snowboard de los años 2000 o la energía punk de las it-girls de la misma época. Las siluetas se amplían y juegan con proporciones sobredimensionadas, con materiales variados y texturas que van del denim más clásico al borreguito afelpado. Detalles de pedrería, logos cromados, gráficos tipo graffiti aportan una energía diferente, afilando la propuesta.

Música, nostalgia, digitalidad, arte. Todo convive en el mismo tiempo, pensado para un público joven que entiende la moda como una forma de comunicación. En BLUE, HUGO piensa en cada prenda como una oportunidad para expresarse, para jugar y para situar a la firma en el pulso de una generación que prioriza la autenticidad sobre el resto de cosas.