
Preservar el oficio tradicional se ha convertido en una prioridad para los grandes nombres del lujo y más específicamente para Chanel. La casa ha cerrado un movimiento estratégico al confirmar que adquieren Charvet, una camisería mítica de París con casi dos siglos de historia que, desde hoy, pasa a integrarse dentro del ecosistema.
Cabe decir que Charvet mantendrá su identidad y seguirá operando de forma autónoma, pero la unión sugiere una sinergia comercial orientada a enriquecer el catálogo de ambas firmas de cara al futuro. Chanel ganará espacio dentro del mundo de la moda masculina – cabe destacar que no cuentan con una línea específica para este mercado – mientras que Charvet diversificará su línea de productos más allá de las camisas.
El germen de la compra se dio poco tiempo después de que Matthieu Blazy tomase las riendas creativas de la casa y decidiese colaborar con los artesanos de Charvet en unas camisas que aparecieron sobre la pasarela en la presentación de su primera colección el pasado octubre.
