
El regreso de Chemena Kamali a Chloé tiene mucho más fondo de lo que parece. Desde su debut, la diseñadora ha ido releyendo la herencia de la casa pero sin hacer necesariamente un ejercicio de nostalgia por el camino. Esta semana, aprovechando la Semana del Diseño de Milán, la diseñadora extiende esa lectura también fuera del armario.
En la boutique milanesa de la firma se podrá visitar la Tomato Chair, una rareza de la historia del mobiliario italiano que diseñó Christian Adam en 1970 en colaboración con Poltronova. El nombre no engaña: la silla tiene un volumen inflado que remite directamente a la fruta, a medio camino entre un mueble serio y un objeto lúdico. La elección, aunque rara de primeras, tiene sentido dentro del universo que Kamali está construyendo en Chloé con sus siluetas orgánicas y contornos suaves.
Para quien ande por Milán estos días, la parada en la boutique merece el desvío.
