
Christian Louboutin aprovechó su paso por la Semana de la Moda de París para crear una presentación inmersiva dentro de los salones del legendario Hôtel de Crillon en la que buscaba poner en valor la artesanía como pilar fundamental de la marca y rendir tributo a la línea Sartorial de la firma.
Los artesanos demostraban las tres técnicas marca de la casa – patine, glaçage y los bordados de Lesage – con una precisión hipnótica. Cuatro performers interpretaron «24 horas en la vida de un dandy» vistiendo las piezas de la nueva colección de la línea Sartorial y finalmente, en el Salon Marie-Antoinette, se presentaron las piezas de la línea Chambeliss en una instalación artística inspirada en las mesas de billar. Toda una declaración de intenciones en la industria de la moda actual.
