El cierre de la Semana de la Moda de París siempre suele guardar alguna sorpresa bajo la manga. Michael Rider se ha propuesto con la última colección hacer una exploración a fondo de los múltiples arquetipos del hombre parisino contemporáneo, y entre toda esa sastrería impecable y esas siluetas cuidadas nos encontramos con algo nuevo para la casa: su primera colaboración oficial de zapatillas junto a Reebok.
De entre todos los modelos de la compañía, Rider ha optado por rescatar las Reebok Freestyle, una silueta de perfil bajo que nació enfocado originalmente al público femenino y que ahora se somete al filtro del lujo parisino. ¿Cómo lo ha hecho? Reconstruyendo la zapatilla utilizando ahora el cuero en la parte superior, con una lengüeta sencilla que recupera el logo original de las Reebok Classic y que es prácticamente el único gesto de marca que vemos en toda la silueta.
