
Este año se cumplen 16 años desde que Louis Vuitton se introdujo en la ceremonia previa al partido de la final de la Copa Mundial de la FIFA. Fue en 2010, en el Mundial disputado en Sudáfrica, cuando diseñaron por primera vez el baúl en el que se dispone el trofeo que finalmente se entrega a la federación ganadora. Para este 2026, naturalmente, la dinámica se repite.
La fábrica de Asnières, donde Louis Vuitton trabaja a mano todos los baúles que realizan por encargo, ha vuelto a ser la encargada de dar forma a este: lona con el monograma de la casa cubriendo toda la estructura, esquineras de latón dorado en los bordes, cerraduras que nos remiten directamente a los modelos de mitad del siglo XIX y un forro de cuero beige en el interior para resguardar el trofeo. Como detalle final, una «V» pintada a mano que hace referencia tanto a Vuitton como a Victory.
