Goldwin se prepara para la caída de las temperaturas

La visión original de Goldwin en su fundación a mediados del pasado siglo pasaba por encontrar ese punto de unión entre los humanos y su relación con la naturaleza. Siete décadas después se ha transformado en uno de los tótems del techwear contemporáneo, asentando los cimientos que influyen a todo el outdoor mundial.

Mientras el gorpcore se encuentra dando síntomas de agotamiento tras varios años de hiperactividad, la firma nipona propone para la próxima temporada un ejercicio de contención que no por ello renuncia a los códigos. La paleta escogida incluye tonos en transición: de los grises a los rojos más saturados, de los topos hasta los azules más industriales, con algún acento más sobrecargado aquí y allí para ganar en textura.

Las piezas de rendimiento más claras se han desarrollado a través de la sub-línea Trajectory, destacando piezas como chalecos utlitarios, cortavientos en diferentes tonos con capucha y bolsillos estratégicamente colocados, puffers sin capucha o una serie de pantalones que se mueven entre lo más sofisticado y lo técnico, una de las áreas en las que más brilla la firma.

Alber Montalvá / 07.08.2026