
Flora, uno de los motivos más legendarios de Gucci, nació en realidad como parte de un encargo a mediados de la década de los 60. Por entonces, Rodolfo Gucci pidió al ilustrador Vittorio Accornero que diseñara un estampado para regalar a la princesa Grace de Mónaco, y el artista respondió con un motivo floral de 37 colores que le presentaron sobre un pañuelo rosa. Sesenta años después, Gucci vuelve a Montecarlo, a pocos kilómetros del lugar en el que Grace Kelly residió hasta su fallecimiento, y utilizando el estampado como hilo conductor.
Amelia Gray, Anok Yai, Elisabetta Dessy, Emma Koch, Tian Xi Wei, Kayako Higuchi, Felix Friedman, Ibrahima Kane y Samuel Watson aparecen en piscinas, aguas abiertas y planes abiertos que no quedan del todo claros, un verano de libertades y, ante todo, de oportunidades. Nadie corre, nadie llega tarde, todo está por hacer y todo es posible.
En el vestuario, el motivo Flora aparece a diferentes escalas y grados de presencia, a veces con un estampado que ocupa toda la pieza, a veces en las que asoma solo en forma de detalle manteniendo la composición como una referencia pero sin ocupar demasiado espacio.
La colección ya está disponible en la tienda online de Gucci y en boutiques seleccionadas de todo el mundo.
