
Si pensabas que la lista de espera para comprar un Rolex ya era inaccesible, la compañía suiza tenía un nivel más para ti haciendo que la exclusividad sea también física. Su nueva tienda se sitúa en la cima del monte Titlis, un espacio para el que necesitas enfrentarte a un trayecto obligatorio en teleférico por los Alpes suizos y que se enlaza a la perfección con esa idea de exploración extrema que llevan buscando desde sus inicios.
El responsable del proyecto es el estudio Herzog & de Meuron, que en lugar de crear una infraestructura nueva han optado por trabajar a partir de una vieja antena de telecomunicaciones, que sirve de estructura de acero galvanizada, ahora atravesada por dos volúmenes horizontales acristaladas, formando un bloque en cruz diseñado para soportar las posibles inclemencias del clima del lugar.
En el interior, Bucherer le ha dado todo el protagonismo al paisaje exterior colocando muros cubiertos por mármol verde y madera natural como una extensión del entorno, cediendo toda la atención a unos enormes ventanales desde los que se puede ver la inmensidad del glaciar y la cordillera. Un auténtico lujo.
