
A comienzos de los años 30, después de irrumpir en el estudio de Le Corbusier y Jeanneret y firmar algunos diseños que terminarían definiendo el espacio doméstico del siglo XX, Charlotte Perriand viajó a las Islas Baleares a través de Josep Lluís Sert, un arquitecto catalán a quien había conocido en París unos años antes y con quien mantuvo una amistad de décadas. Perriand fue a conocer de primera mano la naturaleza, las montañas y el mar de la zona, y esa conexión se convierte ahora en el hilo conductor de la primera gran retrospectiva de la diseñadora en el país.
Charlotte Perriand: La libertad de repensar el mundo se inaugurará el 9 de octubre en la Fundació Joan Miró de Barcelona, y estará abierta hasta el 28 de febrero del próximo año. Es la tercera y última parada de una exposición itinerante que ha pasado por Alemania y Austria, desarrollada junto a los Archives Charlotte Perriand y Cassina, la empresa autorizada para fabricar el mobiliario de la diseñadora.
El momento clave de la exposición es la reconstrucción de los interiores del Salon d’Automne de 1929, el año en el que Perriand, Le Corbusier y Jeanneret presentaron por primera vez su mobiliario tubular con una recepción mitad fascinada mitad indignada. Ahora, claro, son auténticos iconos dentro del mundo del diseño.
La muestra también revela las facetas menos conocidas de Perriand como su relación con la fotografía, con la naturaleza, su paso por Japón como asesora de arte industrial y piezas menos conocidas que desarrolló a lo largo de su vida.
Las entradas estarán disponibles a la venta a través de la plataforma de la Fundació Joan Miró.
