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La influencia del skate en la moda Vol.3

Publicado por el 20/10/2014 en Artículos

What if all athletes were treated like skateboarders?

Con este claim se cerraba uno de los spots más geniales de la firma del swoosh. Dos corredores se apropian del testimonio de los skaters para poner de manifiesto lo absurdo de muchas de las críticas que recibía y recibe el patín. El carácter de este mundo le iba que ni pintado a una marca que siempre tuvo mucho más de rebelde que de convencional. Por eso no es extraño que Nike llegase al skate. Lo raro es: ¿por qué no lo hizo hasta 2002?

Bajo el paraguas de Nike SB, la de Oregon ofrece toda una línea de textil y calzado. Y como sabemos que cuando Nike hace algo, lo hace bien, no es de extrañar que algunos de sus pro-models sean codiciosos objetos de coleccionismo. En este caso, el hype tiene nombre propio: Paul Rodríguez (éste en menor medida), el ya mencionado Erik Koston y Stefan Janoski.

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De estos tres, el caso más impresionante es el de Stefan Janoski. Sin tener el tirón mediático que pueden tener otros patinadores, ha conseguido lo impensable: que Nike SB sea una marca con tirón entre los sneakerheads. ¿La fórmula? Una zapatilla inspirada en los patrones clásicos (caña baja, silueta sin grandes aspavientos, requerimientos técnicos justos) y a la vez con posibilidades ilimitadas: infinitos colorways, algunos de ellos míticos como las Tiffany’s. En una época en la que el running es el rey de los amantes de las sneakers, el skate ha conservado su hueco privilegiado gracias a este americano de ascendencia macedonia y Nike.

Una vez superada la década de existencia, lo de Nike con el patín no es un flirteo. Es una división de derecho propio. Resultado de un mundo que tiene mercado tanto en lo relativo a producto técnico como en una vertiente más lifestyle. No es que el skate esté de moda, es que también es moda.

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Skate y rap: no todo iba a ser punk

Aunque seguramente el rap jamás llegue a tener un idilio con el mundo del skate como lo ha tenido el punk o el hardcore, sí que podemos documentar coqueteos entre estas dos escenas. El carácter urbano de ambas hace que sea imposible lo contrario.

Desde los Beastie Boys, que tenían en Adam Yauch alias MCA su mayor amante de la tabla, hasta el caso más reciente (y sangrante) como es el de Lil’ Wayne y su repentina pasión por el patín. Por el medio podemos citar algunos rappers que han reconocido, de una u otra forma, estar ligados al patín: Yelawolf, Aesop Rock, Murs…

El caso más destacado es el de Pharrell, por converger en la música, skate y moda. Conocido como Skateboard P ya desde el instituto, las intenciones están claras. En 2003 lanzaba el vídeo de Frontin’, en el que además de a Jay Z podíamos ver como la acción se desarrollaba en un skatepark. Más allá de eso, la presencia de marcas como Element ha sido una constante en su vestuario. Y por supuesto, todo lo que tiene que ver con sus firmas Billionaire Boys Club y Ice Cream. Y el equipo de skate de esta última, iniciado hace un par de años.

Lupe Fiasco, con su tema ‘Kick Push’ es también un reconocido skaterhead y, gracias a este himno, ha puesto la banda sonora a todos aquellos que les gusta patinar y buscan una canción con la que motivarse.

También Curren$y, como ya hemos comentado, tuvo sus coqueteos con este mundo mediante la formación Fly Society. A medio camino entre marca, grupo de amigos y crew, llegaron a lanzar proyectos musicales en los que podemos ver al patinador Terry Kennedy rapear. La estética estaba directamente relacionada con la confluencia de los distintos universos gang culture y monopatín: pieles, cuero, oversize, lettering

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What happened to the Cali love?

Nos hemos saltado a la que a día de hoy es, posiblemente, la formación que más ha hecho por unir skate y rap: Odd Future. El grupo/imaginario orquestado por Tyler the Creator ha sido la gran revolución contemporánea de la cara más underground/mainstream del rap. Underground por la supuesta temática oscura, en ocasiones, y una actitud aparentemente rebelde o punk que ha escandalizado a aquellos que gustan de rasgarse las vestiduras ante cualquier manifestación cultural que incluye la palabra fuck. Y mainstream porque tras esa aparente actitud nihilista y talento autogestionado se encuentra el apoyo de toda una industria. Odd Future son un grupo de chavales haciendo música y vendiendo un estilo de vida, sobre el papel, salvaje pero en el fondo orientado a los grandes consumidores de cultura semi-alternativa: adolescentes y jóvenes de clase media-alta de los barrios residenciales americanos. Y si buceamos en las aguas referenciales de Odd Future encontramos mucho de street wear, cosificado principalmente en gorras 5-panels de Supreme, mucho de skate y mucho de un comportamiento macarra. Su estética es clara: las gorras tan características, pantalones de corte skinny, Vans en los pies, sudaderas y camisetas oversize, prints y teñidos de inspiración hippy…

Odd Future nació, según cuentan, alrededor de la tienda de Supreme en Los Angeles, situada en la calle Fairfax. Curiosamente, cerca de dos décadas después el mismo proceso que se dio en Lafayette en Nueva York se da en esta ciudad, pero en los dos casos con el mismo elemento común: la marca de James Jebbia. Pero en este caso no está sola.

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Y es que en Fairfax se han establecido numerosas tiendas relacionadas con la cultura de la moda urbana y unas cuantas de ellas tienen una relación directa con el patín. En el directorio de establecimientos podemos encontrar en el número 503 a Flight Club, el mayor reseller de zapatillas (o marketplace, como se denominan ellos) con ubicación física. A apenas unos pasos de distancia está la tienda física de The Hundreds. La marca es célebre por su logo de una bomba y forma parte de toda esa serie de iniciativas nacidas entre finales de los 90 y principios del 2000 y que acabaron siendo retailers tras surgir como aglutinadores de cultura. Pero no termina aquí, porque por la zona también está Hall Of Fame, Crooks & Castles o Diamond Supply.

Diamond es la obra de Nick Tershay alias Nick Diamond. Montada en 1998 como fabricante de material de skate (con la ayuda de Mike Carroll y Rick Howard) ha ido evolucionando hasta ser un agente de peso en el mundo de la moda urbana. En 2005 se presentaban las Nike SB Dunk, elaboradas en colaboración con Diamond y diseñadas por su cabeza pensante. El resultado fue una zapatilla que hizo del color verde menta característico su seña de identidad y se convirtió, años antes de la vorágine en la que estamos rodeados actualmente, en todo un fenómeno del coleccionismo y la reventa.

Además del skate, Diamond ha estado ligada a nombres de la escena rap como Curren$y o Wiz Khalifa y ha conseguido hacerse con un nicho de mercado en el que todavía hoy en día se mantiene. No es que sea el no va más en lo relativo a moda callejera, pero no se ha quedado tampoco en el olvido ni pasado.

Y es que es precisamente ahí donde las marcas de skate están revitalizándose: en buscar y encontrar ese nicho e identidad que las hace únicas e irrepetibles. Por ejemplo, la ya mencionada HUF, más allá de nacer como la obra de un skater profesional, ha pasado al imaginario colectivo gracias a su colección Plant Life, como ya hemos comentado. Sus gorras y calcetines con print de hojas de marihuana se han convertido en el objetivo de coleccionistas.

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Palace ha logrado, desde Reino Unido, que algunos de sus diseños sean ansiados por fashionistas y lucidos por celebridades, como el pirateo al logo Medusa de Versace que pudimos ver a Rihanna. Si a esto le sumas una imagen de marca propia, las colaboraciones con otros agentes como Reebok Clasic o colecciones inspiradas en la estética ghetto gothic o incluso en deportes como el fútbol, nos encontramos con que además de tablas, Palace tiene tablas en esto de la moda.

Independientemente de tendencias y de las subidas y bajadas que el skate puede tener entre las nuevas generaciones, su influencia ha sido notoria, estable y absoluta. La moda urbana actual no se entiende sin la presencia del patín y todo el mundo que la rodea. Más allá de influencers, patrocinios y mecenazgo, el skate ha supuesto uno de los mejores vehículos conductores de las nuevas tendencias.

Primera parte en Vol.1
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1 comentario

  • Avatar Juan says:

    «Aunque seguramente el rap jamás llegue a tener un idilio con el mundo del skate como lo ha tenido el punk o el hardcore»…

    Investigar un poco más y vereis que hubo más o menos desde la mitad de los 90 hasta el final de ella… Menace, wu tang clan, mobb deep… etc etc la ropa muy ancha, northface, polo sport, nautica, timberland, las zapas enormes, San

    Francisco y

    Philadelphia, todos con nike, puma y adidas SIN que estuvieran metidas en el patin ni la mas minima intencion de hacerlo, pero todos llevabamos esas zapatillas porque nos gustaban más y eran mucho más baratas que las de patin… las canciones de los videos, etc etc

    En fin, deberiais investigar más el tema, con todo el respeto y sin querer faltar a nadie, hay más de un disparate sin sentido en lo que habeis escrito, en las 3 partes.

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