
Louis Vuitton ha decidido reivindicar esa relación histórica que tienen sus piezas de equipaje con los viajes por carretera y alejarse por unos días del ritmo frenético para recuperar uno de sus eventos más especiales. Después de catorce años, la firma revive uno de sus eventos más especiales: la Louis Vuitton Dolomites Classic Run. Y la pregunta está clara, ¿en qué consiste exactamente?
Se trata de una travesía de cuatro días programada para la primera semana de septiembre que reunirá a algunas de las joyas sobre ruedas más exclusivas del mundo. No es una carrera al uso, ni se busca batir récords de velocidad ni nada similar, sino más bien recuperar esa forma de disfrutar del trayecto que, para muchos, importa tanto o más que el propio destino.
La iniciativa se remonta al 1993 explorando la selva de Malasia y, durante las siguientes décadas, se dedicó a explorar algunos de los lugares más diversos del mundo como los viñedos de la Toscana, las montañas chinas o los antiguos bosques de Bohemia. En esta ocasión se partirá de la Riviera del Brenta y una caravana de modelos de época se adentrará en el paisaje de las Dolomitas en un recorrido de 600 kilómetros que termina en uno de los circuitos más legendarios del planeta: el Autodromo Nazionale di Monza.
