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Lola & Pani, sacan su lado más personal en Studio Portraits

Publicado por el 13/11/2020 en Moda

Lola Paprocka y Pani Paul, el dúo de fotógrafas conocidas principalmente por sus retratos relajados y soleados, están tomando una ruta más tradicional en su último proyecto, cambiando el aire libre por el interior austero y despojado de su estudio en el este de Londres.

En su nuevo libro, Lola & Pani Studio Portraits 2015-2020, la pareja captura una selección de brillantes jóvenes creativos de todo el mundo del arte, la moda y la música. Algunos son amigos, otros conocidos, pero todos son sorprendentes por su esencia. La única cualidad unificadora de todas las tomas es su ubicación: un espacio sin adornos con un fondo gris limpio.

El objetivo para este proyecto era eliminar cualquier contexto generando una imagen más íntima. La pareja, quería crear un espacio donde la imagen se convierta únicamente en la persona que está frente a la cámara. Generar una atmósfera de uno a uno donde podemos conectarnos con el sujeto a un nivel más personal con menos distracciones. Nos gusta la honestidad moderada que tienen los retratos cuando se hacen de esta forma tradicional.

Cuando buscamos temas, nos atraen perfiles con los que sentimos que podemos relacionarnos de distintas formas. Es difícil ser preciso pero es muy instintivo. Solo esperamos que se sientan cómodos y se vayan con un sentimiento de confianza en sí mismos.

Hablando sobre proyectos y forma de trabajar, cuentan que como fotógrafas, sus estilos se complementan. Pani que nació en Byron Bay en Australia, ayudó durante muchos años y siguió la ruta bastante tradicional, mientras que Lola que es de Polonia, tenía un enfoque más de bricolaje. Ella solo había trabajado en proyectos personales, organizando exposiciones de base y haciendo fanzines. Sin embargo, compartían una estética muy similar desde el principio, y a lo largo de los años han conseguido casi compartir cerebro. Una  explicación que nos ayuda a entender el funcionamiento orgánico de su libro.

“Creamos este libro de fotos como un ‘documento histórico’. Empacarlas en un objeto físico ayuda a que las fotos cobren vida. La forma, la textura e incluso el olor tienen algo especial en ellos, y también aprendes mucho sobre tu propio trabajo en el proceso. Se nos anima constantemente a consumir la mayor cantidad de contenido posible a través de nuestros dispositivos y redes sociales. Los álbumes de fotos son una buena excusa para no hacer eso. Sin duda, 2020 ha sido un año completo. Creo que los autónomos viven con un sutil viaje de culpa por el que siempre podrías estar haciendo más, pero cuando todo se apaga y no hay nada que se pueda hacer, aprendes a lidiar con esta quietud recién descubierta y aparentemente incómoda”.

Con una mentalidad de productividad constante se puede perder de vista o descuidar otras cosas importantes en su vida, conexión, comunidad y amigos. Así que en retrospectiva, tener un descanso como ese, fue importante: permitió un respiro para un montón de proyectos que habíamos tenido en un segundo plano, y podríamos usar esa energía renovada para completar este libro.

Disponible aquí para su venta.

Artículo via LIBRA.

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"Yo no busco, yo encuentro"

Pablo Picasso