
Venecia está recuperando el protagonismo en el universo de Bottega Veneta. Los primeros movimientos de Louise Trotter como directora creativa de la casa italiana van dirigidos a poner en el centro a la ciudad que vio nacer la firma hace ya sesenta años, anclando la institución en su lugar de origen.
En este caso, para la nueva campaña de otoño, cuenta con Chris Rhodes para plasmar en imágenes toda una idea de la ciudad que se aleja voluntariamente de esas fotos turísticas, tan de postal. Aparecen escenarios interiores, suelos de terrazo, papel pintado con décadas de historia que ceden todo el peso visual a las prendas y a los accesorios.
Trotter también aprovecha para hacer un guiño al archivo reeditando el Madison, un bolso bautizado en honor a la primera tienda que la casa abrió en Nueva York y que recupera el Intrecciato original. Todo un lanzamiento – tanto en lo visual como en lo relativo al producto – que sigue dando pistas del Bottega Veneta de Trotter.
