Luigi Esposito y sus diez momentos del 2025.
El 2025 me expandió. Me rompió un dedo, me llenó la maleta de jarrones, me dejó casi tres semanas sin móvil en Lanzarote descubriendo que la pintura y la escultura hablan más claro que mucha conversación. Aprendí a escuchar lo que no se dice en voz alta. Aquí van mis diez.
1. Argentina, Uruguay, el tango tatuado





Buenos Aires y Montevideo te entran por el cuerpo antes de que el cerebro procese nada. El tango lo guardé en la piel. Iguazú de día desde un helicóptero y, de noche, el pase de medianoche de punta a punta. Hay cosas que no solo se pueden hacer.
2. Il Salone del Mobile. Milano. Noto





Representar a Barcelona con Salvi, Isabel y Alessandro, bellissimi. Unas horas perdido por Milán con Cora, que sabe exactamente dónde lleva cada calle y dónde está el vino en cada vernissage. No faltó una pelea que acabó con un dedo roto. Después, 24 horas en Noto, Raina y Andrea recién terminando el Sicilia Road Trip de media isla en 12 horas, qué cracks! De repente, un hombre con un camión parado en mitad de la carretera vende jarrones y piñas maravillosos hechos a mano. Qué hago? Pues todos comprados sin saber cómo iban a entrar en la maleta. Entraron. Más o menos.
3. Porto, la inauguración del hub, SiSi, los Condé Nast Traveler





Tres cosas que en otro año serían cada una el momento del año. Juntas fueron la confirmación de que cuando el trabajo tiene visión, llega lejos.
4. Mahón, La fábrica.





Una antigua fábrica en el centro de Mahón que todavía está tomando forma: espacio de arte, residencia, casa. El proyecto más silencioso del año y el que más peso tiene.
5. Lanzarote, Veintiún días sin móvil





Sin pantalla, sin rendición de cuentas. En familia. Giuliana. Raina. En ese silencio apareció la pintura, la escultura, el descubrimiento de que el arte es de los lenguajes más complejos y honestos que hay. Volví distinto. O volví, simplemente.
6. Vulcana, Mallorca





Curar una sección del festival con Manuela y Sean en Stromboli. Construir un programa desde la escucha. Conocer a Sonia. Escuchar a Yerai Cortés tocar en Mallorca. Lo que no planeas suele ser lo más duro.
7. Art Basel, El Liceu, Marina Abramović





Con Francesca y Juan y Miguelón en Miami, y desde ahí una red de colaboraciones, residencias, premios, programas de mentorship, el Thyssen, La Fábrica, CAN Madrid y cerrar con el Liceu y Abramović en el mismo proyecto. Mucho arte todo.
8. Sónar, los mundos que vendrán





Una conversación con Charlie, con Gaia desde la Unión Europea, con Zehao desde Lynk & Co. Cómo estarán organizados los mundos que vienen. Qué significa comunidad, espacio pertenencia. Uno de esos momentos en que pensar bien y trabajar bien son la misma cosa. Y con Andrea, siempre es un placer.
9. El piano, el gran danés, las plantas, las cenas, gli amici







Mucho piano como meditación, sin destino. Mucha jardinería porque las plantas te hablan si tienes paciencia. Un gran danés que lo ocupa todo en todos los sentidos. El año de cuidar lo cercano con la misma atención que lo grande.
10. Bahamas, Hydra, la isla, Zoagli y Vogue







La costa italiana, como cada verano. Las Bahamas solo, en el trópico de Cáncer. Hydra, tan bonita como. Y la boda de Sofía en Zoagli con lluvia torrencial, comiendo casi bajo el agua. Que acabó en Vogue. Los momentos más descontrolados suelen ser los más contados.