
Pharrell Williams continúa reimaginando el ADN de Louis Vuitton presentando ahora una colección que traduce la música en color y forma, inspirado por la sinestesia – la capacidad de percibir los sonidos como colores – a través de los códigos preppy, la energía del streetwear y una paleta de colores vivos.
El monograma de la flor se difumina en degradados que aparecen sobre chaquetas, blusones y prendas de punto en tonos púrpura y turquesa. El Damier muta de forma sutil sobre piezas de seda y denim. En cuanto a accesorios, el LV Blason Monogram toma protagonismo en los bordados multicolor sobre tejidos denim, mientras que los bolsos Taigarama brillan en una gama cromática inspirada por los colores del cielo y el sol.
La LV Checker Derby y Mary-Jane presentan suelas a cuadros con degradados verdes o morados, mientras que la LV Venice Sandal juega con transparencias en goma Monogram impresa. Complementos como gafas de sol, gorras, pañuelos y charms refuerzan y redondean una colección de transición entre el tailoring clásico y el streetwear.
