
Corría 2011 cuando Moët & Chandon revolucionó el mercado introduciendo un cuvée diseñado específicamente para beberse con hielo. Ese producto – el Ice Impérial, lógicamente – necesitaba una botella que lo diferenciase y por eso aquella botella contaba con una funda blanca que se identificaba al instante. Hasta que han encargado a Pharrell Williams una edición especial que la ha hecho desaparecer.
Esta edición deja el vidrio a la vista, con el color del champán identificándose a través de él. Lo que hay dentro, en cambio, se mantiene igual: un demi-sec dominado por Pinot Noir y Meunier refinado con Chardonney, ofreciendo un perfil afrutado de matices tropicales, textura redonda y un final refrescante, una formulación pensada para compensar los posibles efectos del hielo derretido. El Maître de Cave de Moët & Chandon, Benoît Gouez, ha desarrollado además un cóctel de acompañamiento que incluye mango tropical, agave, pimienta de cayena y las Ice Pearls de la casa, que funcionan precisamente como cubitos de hielo.
