
La campaña de Primavera/Verano 2026 de Prada es un ejercicio sobre perspectiva y sobre la naturaleza de la publicidad. Firmada por Oliver Hadlee Pearch, la campaña reúne a los principales embajadores de la casa con nombres que van desde Hunter Schafer hasta Carey Mulligan pasando por John Glacier o Damson Idris, y los coloca en un juego visual que desarma los códigos tradicionales de la fotografía en la moda.
Cada imagen es un collage que no sólo muestra las prendas sino que interpela directamente a nuestra relación con ellas. Anne Collier, artista americana, interviene sobre las composiciones haciendo un guiño a la era digital y a la forma en la que las imágenes se consumen hoy en día: fragmentadas, manipuladas, desde diferentes ángulos.
En cada composición, unas manos sostienen los retratos de la colección que también son fotografiados por Pearch, rompiendo la cuarta pared y recordando a los espectadores que la moda es al mismo tiempo objeto y sujeto de su mirada, planteando un diálogo entre moda y arte.
