
La espiral tecnológica en la que se ha visto envuelta el running en los últimos tiempos ha llevado a que parece que si no corres propulsado por placas de carbono, no mides la cadencia al milímetro y no publicas la carrera inmediatamente, el esfuerzo físico no tiene validez. Por eso mismo, UNITÉ ha querido reivindicar lo contrario: regresar al origen, huir de esa necesidad de aprobación digital y organizar una carrera clandestina de cinco kilómetros por las calles de Valencia sin dorsales, sin chips ni cronometraje y sin ningún amago de competición oficial.
La iniciativa convocó a la escena local del atletismo urbano con la excusa de poner a prueba las nuevas Pegasus 42 de Nike, una zapatilla que reclama la rigidez del pavimento bajo los pies con una respuesta más dura y más directa. La narrativa visual giró alrededor de la cultura clandestina del motor en Japón, trabajando con Riccardo Parolin – artista italiano afincado en la costa levantina – para trasladar su imaginario neoexpresionista y pop con ese mismo universo.
Las nuevas Pegasus 42 de Nike, pensadas específicamente para el running sobre asfalto, ya están disponibles en los canales de la compañía.

