Yeezy 350: el buque insignia se hunde

Publicado por el 16/01/2020 en Artículos

 

Desde su lanzamiento, las Yeezy 350 se convirtieron en un icono ​streetwear ​de la década pasada. En 2015, año de su debut, supusieron una revolución debido a su particular silueta, su sencillez y comodidad. En cambio, en 2020 sigue habiendo nuevos lanzamientos que, lejos de gustarnos, rozan la monotonía.

Yeezy, la marca personal de Kanye West en colaboración con adidas, ha dado mucho que hablar desde su creación. Lejos quedan los tiempos en los que el rapero colaboró con Nike creando dos modelos tremendamente codiciados hoy en día: las Air Yeezy 1 y 2. Pero el de Atlanta decidió cambiar de aires y el resto es historia.

West debutó junto al gigante del calzado con el modelo 350, que desde su lanzamiento fue un rotundo éxito. Las cantidades limitadas de zapatillas que se pusieron a la venta solo permitieron que unos cuantos privilegiados se hicieran con esta ​sneaker.​Esto no hizo más que incrementar el sentimiento de deseo por este par entre la gente que no pudo conseguirlo. Una serie de drops de diferentes colores –paletas neutras con acentos de tonos vivos, cebreados y el clásico ‘SPLY 350’ en el lateral– formaron una colección que perdura en nuestra memoria. Adidas logró un negocio redondo ya que sus ventas aumentaron enormemente, lo cual les permitió superar con creces unos leves problemas financieros contra los que estaban luchando.

 

 

En cuanto al modelo en sí, en la construcción de esta ​sneaker ​es donde radica todo su potencial. El cuerpo de la zapatilla se compone de una sola pieza principal cuya única costura se encuentra en la parte del empeine. Este método de montaje es tan simple y a la vez tan efectivo que podemos deducir que su precio de fabricación es bastante bajo. En cambio, el precio retail de las primeras versiones de la 350 era de 200 dólares, por lo que el margen de beneficio de la empresa alemana siempre ha sido muy alto.

Si bien es cierto que esto ha sido una bendición para las cuentas de adidas, también lo ha sido para el grandísimo mercado ​fake ​que se ha creado alrededor de esta zapatilla. Al ser tan sencilla de producir, ‘todo el mundo’ puede hacerlo con relativa facilidad. Y esto ha sido, en parte, algo que ha matado a las 350. Hemos visto réplicas de diferentes calidades a la venta en gigantes asiáticos del comercio online, en todas las tiendas multimarca habidas y por haber e incluso en los típicos puestos de paseo marítimo.

Es por ello que se han visto desligadas de las ideas de calidad y exclusividad con las que se enfocaron en su creación. En el momento en el que cualquiera –por no más de 40 euros– podía hacerse con un par falso, se perdía la magia que contiene el producto original. ¿Qué fue lo que pasó al final? Que todo el mundo tenía unas, igual que sucedió años atrás con las Roshe​ o las ​Huarache.​

 

 

No hay nada malo en que gran cantidad de gente tenga un modelo en concreto, pero sí que es cierto que hay un tipo de público que compra por algo más que la estética o la comodidad. Detrás de un producto siempre debe haber un mensaje y, en el caso de las falsificaciones, lo que se comunica es diametralmente opuesto a las ideas originales con las que se concibieron.

En 2019 se llevó a cabo la reedición de la versión 2 de esta zapatilla monopieza respecto a la cual han surgido ciertas dudas. Los tan esperados drops no lo fueron tanto y algunos modelos de las 350 V2 se podían comprar en la web de adidas durante la semana posterior a su fecha de lanzamiento, quedando patente que el consumidor ya no las codicia tanto como antes, ya que no agotaron existencias como habían hecho con la versión 1.

 

 

Son varios los factores que tienen influencia aquí. En primer lugar está el tema de los colorways​. La paleta de colores planos y neutros tan característica de la firma está más que vista. Kanye, ¿qué te hace pensar que si no quiero unas 350 de color blanco roto voy a querer otras –también blancas– con un ligerísimo tinte azulado? Y si no quiero ninguna de estas dos opciones, ¿por qué iba a comprarme otro par idéntico pero con algunas partes reflectantes? El problema no es que a mí, personalmente, no me gusten. El asunto importante es que al mercado, tampoco.

De algún modo, la empresa ha sabido sobreponerse a esto con nuevos modelos más alineados a lo que pedía el mercado, como las Yeezy 500 o las 700, que se pueden encuadrar en la tendencia de los ​chunky shoes​ que tanto ha dado que hablar. Veremos cómo se desenvuelven las nuevas ​sneakers ​que adidas planea sacar en 2020 –las 380 y las 700 V3, entre otras– y si otorgan un soplo de aire fresco a una marca que ha tratado de explotar al máximo la gallina de los huevos de oro.

En conclusión, las Yeezy 350 no han soportado bien el paso del tiempo y una gran losa ha caído sobre ellas. Quizás dentro de 20 años se puedan ver con otra perspectiva completamente diferente y se conviertan en un clásico atemporal, como son hoy en día las adidas Spezial o las Converse All Star, pero de momento no es el caso. Con este artículo no quiero decir que no haya que comprarlas o que deberían estar en un cajón cogiendo polvo, sino que la indudable influencia que este par ha tenido en el ​streetwear ​ya ha quedado muy atrás. En un mundo en constante cambio, lo que hace años marcó el camino, ya no sirve.

En cualquier caso, yo a Yeezy le quiero pedir algo más. Me hace sentir como cuando mis padres me compraron mi primer Lego: ya no quería seguir jugando con Playmobil. De igual forma, la sencillez que hacía destacar a las 350 se ha acabado convirtiendo en monotonía y simplicidad. Tanto tiempo con este modelo como icono de la marca están pasando factura y, hoy en día, el buque insignia tiene que comenzar a achicar agua.

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1 comentario

  • Avatar Sneakerhead says:

    Demasiado explotado el modelo 350, tanto V2 como V3 (el cuerpo de la zapatilla es idéntico en ambos casos). El precio, demasiado elevado para un par que salió hace más de 4 años.
    A su vez, el mercado hypebeast de adidas está decreciendo exponencialmente, Nike lidera este mercado desde hace años y no han podido superarlo todavía. Y a medida que va pasando el tiempo veo más complicado que consigan incluso plantarles cara y llegar al nivel en el que se encuentra la competencia. Una pena en verdad, pero ha sido un fallo retroalimentado por ser estáticos. Vale que un diseño haya triunfado, pero no por ello hay que explotarlo.

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