
Dos iconos del diseño suizo se han unido en un viaje a los años 60, década que vio nacer el sistema modular USM Haller y el calibre El Primero de Zenith. ¿Qué hubiese pasado si ambas compañías hubiesen colaborado entonces? Aquí está la respuesta.
Partiendo del modelo DEFY original, con una caja octogonal y bisel facetado, el reloj se reinterpreta ahora en clave cronógrafo, un formato que nunca existió en esa época pero que cobra vida en este ejercicio de ficción junto al calibre El Primero 400. Los tubos cromados, conectores esféricos y la paleta de colores que caracteriza a los diseños de USM se trasladan aquí a la esfera, en cuatro variaciones de 60 unidades cada una.
Precisión y diseño puestos al servicio de una visión común de dos de las entidades más importantes del diseño suizo.
