El lingote de Rabanne vive en las estanterías de medio mundo desde 2008, y en la memoria olfativa de la otra mitad. Tanto el envoltorio como la propia fragancia han quedado marcadas para la historia, así que meterle mano supone un riesgo. Para 1 Million Black, presentada en París en plena Fashion Week, Christophe Raynaud y Quentin Bisch han optado por una decisión diferente: una sobredosis de piña – nota poco habitual en la perfumería masculina – oscurecida con madera de ébano y vainilla, buscando encapsular una sensación muy concreta de la noche. Así que hablamos con ellos para conocer más en profundidad el último capítulo de la fragancia.

¿Cómo surgió este proyecto de 1 Million Black? ¿Alguna imagen, lugar o aroma concreto que lo pusiese todo en marcha?
Abordamos 1 Million Black respetando los códigos establecidos de la línea y, al mismo tiempo, abríamos un nuevo territorio olfativo. La idea era conservar el contraste y la fuerte identidad de 1 Million pero expresarla a través de una dimensión más fresca, más exótica. También queríamos desafiar a la perfumería masculina con una sobredosis de piña, aportando una energía jugosa que nunca se había explorado en la línea.
Es complicado trabajar con un aroma y una identidad tan legendarios como los de 1 Million, que ya forma parte del recuerdo de tantas personas. ¿Cómo se aborda el trabajo con algo tan familiar?
1 Million es una línea que significa mucho para nosotros y, precisamente por eso, seguimos buscando nuevas ideas y formas de hacerla evolucionar sin caer en la repetición. El reto está en conservar lo que lo hace inmediatamente reconocible en términos de potencia, contraste, difusión y claridad mientras se introducen nuevas sensaciones y un toque de frescura más contemporáneo que pueda aportar una energía diferente a la línea.
¿Cómo se "reinventa" una fragancia que tiene una identidad tan precisa?
Reinventar una fragancia como esta implica mantener el vínculo con su ADN esencial al mismo tiempo que se modifica el equilibrio de sus contrastes. Con 1 Million Black hemos introducido un nuevo tipo de frescura a través de facetas afrutadas y tropicales, conservando la sensual estructura amaderada que define la línea. El objetivo no era romper con la identidad, sino expresarla a través de una energía diferente.
¿Qué significa "más oscuro" cuando se habla de un aroma? ¿Cómo habéis plasmado eso exactamente?
La dimensión más oscura proviene principalmente de la estructura amaderada y avainillada del fondo. La madera de ébano aporta profundidad y densidad, mientras que la vainilla refuerza la calidez y la sensualidad. Juntas, crean una firma más envolvente y con textura que se equilibra por el acorde de la piña. Es ese contraste entre la frescura viva y las notas amaderadas más profundas lo que define la fragancia.
Algunas de las notas como la piña o la vainilla tienden a asociarse al placer, ya que tienen ese algo dulce en ellas. ¿Cómo se adaptan a un contexto nocturno?
Hemos trabajado esos ingredientes a través del contraste y la identidad. La piña se ha elaborado para que resulte fresca, vibrante y energizante, evitando que sea demasiado dulce. La vainilla se ha potenciado para aportar textura y calidez, y anclar ambas en una estructura de madera nos permitió crear algo más adictivo con una atmósfera más sensual.
¿La noche tiene algún olor para vosotros? ¿Hay algún recuerdo que os sirva de referencia?
Como perfumistas, observamos y memorizamos aromas constantemente. La nariz nunca deja de trabajar. Un lugar, el aire tras el calor, la madera, la piel, la fruta o el ambiente de una ciudad por la noche pueden convertirse en referencias. La noche no se define tanto por un olor concreto como por un contraste particular entre frescura, calidez, sensualidad e intensidad.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de Rabanne (@rabanne)

Las fragancias tienen algo bastante único: que es imposible hacerle fotos. Incluso cuando se intenta, como en las vallas publicitarias o las campañas, una imagen solo puede evocar ciertas cosas pero no trasmitir el aroma de forma explícita. ¿Cómo se aborda esto en una época en la que todo es tan visual?
Nos centramos en crear fragancias con una estructura muy clara y reconocible. El aroma actúa a través de la emoción, la presencia y la memoria. Con 1 Million Black queríamos que el contraste entre la frescura y la sensualidad fuese perceptible de inmediato, de modo que la fragancia expresara su identidad directamente a través de la propia experiencia de olerla.
¿Qué tipo de conversaciones os gustaría que se diesen en la perfumería?
Es interesante observar los debates en torno a la evolución de la perfumería masculina y el papel cada vez más importante que desempeñan en ella las notas afrutadas. Estos acordes aportan color, energía y un tipo de frescura diferente. Hoy en día hay más espacio para fragancias más expresivas, más contrastadas, en las que la sensualidad y la luminosidad pueden coexistir de forma natural sin verse limitadas por las categorías tradicionales.
Si tuvieseis que crear una fragancia para vosotros mismos, ¿cómo sería?
Christophe: Una fragancia fresca, que difunda bien. Quentin: Llevo mucho tiempo buscando la mimosa perfecta, ya que la perfumería no hace justicia a la naturalidad de la flor.