
Audemars Piguet cierra la serie R&D con el Royal Oak más experimental

El Royal Oak es probablemente el tótem cultural más emblemático de Audemars Piguet, un reloj reclamado por raperos, por artistas, atletas y coleccionistas, con ediciones especiales firmadas por nombres que van desde Matthew M. Williams a LeBron James pasando por KAWS, Jay-Z o Carolina Bucci. Ahora, más de 50 años después de su lanzamiento, la compañía cierra su etapa más experimental – Research & Development, un laboratorio en el que han empujado hasta los topes lo límites de su relojería – con la versión más avanzada del modelo.
Con 39 milímetros y 8,1 de grosor, este Royal Oak RD#5 aloja no una sino dos complicaciones mayores, un cronógrafo flyback y un tourbillon volante, dentro de una caja de titanio. Dentro, el nuevo Calibre 8100, integrando ambas complicaciones e introduciendo un contador de minutos de salto instantáneo. Hasta los pulsadores del cronógrafo han sido rediseñados, ahora con un recorrido de menos de medio milímetro y una fuerza de activación reducida que busca remitir a la precisión de una pantalla táctil.
Este nuevo modelo estará limitado a 150 ejemplares en todo el mundo a un precio que supera el cuarto de millón de euros, cerrando por todo lo alto el capítulo Research & Development.
