Jonathan Anderson sigue obsesionado con la cerámica

Jonathan Anderson colecciona cosas, y quien haya visto su casa sabrá que se asemeja un poco a un museo bastante ecléctico. Pero de entre esas cosas, hay una disciplina que le llama la atención especialmente: la cerámica. Su colección personal incluye todo tipo de piezas, desde diseños más contemporáneos hasta auténticas joyas de cerámica griega antigua. Precisamente en estas piezas griegas se inspiró para crear una segunda colección con Wedgwood.

Cada una de las tazas se fabrica a mano en los talleres de Wedgwood, en Barlaston, con un acabado mate y sin esmaltes. De esta forma, la superficie conserva la porosidad y la textura del material cocido sin la capa brillante, que es algo que se ve pero también se siente. Los colores son otro de los puntos fuertes, combinándose de forma sofisticada: marrón oscuro y terracota, verde pantano con un verde más claro o los históricos Portland y Jasper de Wedgwood.

Alber Montalvá / 23.09.2026