
Cuando uno decide sentarse a la mesa pero no tomar alcohol, la problemática a la que muchas personas se enfrentan es que las alternativas al vino suelen sacrificar por el camino la esencia de la uva, dejando como resultado una copa que es casi una sombra de la experiencia de tomar vino. Precisamente para rebelarse contra esto mismo, Katkook da un paso al presentar el nuevo Katkoot 0,0.
Este proyecto nació en 2019 con la vocación de tender puentes entre el gran vino y el arte contemporáneo por parte de los hermanos Giovanni y Francesco Bassan. El primero, colaborador de galerías en todo el mundo y responsable de mobiliario para Rick Owens, se encarga de convertir cada una de las botellas en prácticamente una escultura, mientras que el segundo, sommelier, asume todo el rigor enológico desarrollando un catálogo que ya tiene presencia en 23 países a nivel internacional.
El desarrollo de Katkoot 0,0 ha requerido dos años de meticulosa investigación para dar forma a un producto que no fuese un sustituto sino una alternativa real. Para ello, se parte de una cuidadosa selección de Pinot Noit y Chardonnay del norte de Italia, extrayendo el alcohol mediante un proceso de vacío y a baja temperatura y añadiendo mosto natural al final para restaurar ese equilibrio en la boca, sin azúcares añadidos ni compromisos a medias.
