Lacoste rompe las reglas del uniforme de tenis para SS27

Lacoste vuelve a Roland-Garros para primavera-verano 2027, pero esta vez lo hace para cuestionar uno de los códigos más reconocibles del tenis: el uniforme blanco, pulcro y perfectamente reglamentado. Bajo la dirección creativa de Pelagia Kolotouros, la colección Dress Code: No White Required reivindica precisamente el momento en que el tenis empezó a dejar espacio a la individualidad.

La historia está en los propios orígenes de la marca. En los años veinte, Suzanne Lenglen abandonó el corsé y llevó a la pista una falda plisada midi, mientras René Lacoste acortó las mangas de su camisa para ganar ligereza y libertad de movimiento. Dos gestos que ayudaron a transformar el uniforme deportivo y que terminarían dando lugar a algunos de los códigos que todavía definen a Lacoste.

Para Kolotouros, esa misma idea de libertad se traslada ahora a una colección en la que las prendas parecen reaccionar al movimiento. La tierra batida deja sus marcas sobre los bajos, las líneas de la pista se desdibujan y lo que tradicionalmente podría considerarse una imperfección se convierte en parte del diseño. La sastrería se relaja, los tejidos pierden rigidez y los clásicos preppy se mezclan con materiales técnicos.

Polos oversize de piqué, camisetas técnicas, faldas semiplisadas, chándales de nailon, trajes desestructurados y abrigos manchados de tierra construyen un armario que se mueve entre la pista y la calle. La paleta toma directamente los tonos de Roland-Garros después del partido —tierras minerales y arcilla tostada— y los cruza con azul cobalto, amarillo ácido y plata.

También los accesorios traducen esa relación entre tenis y moda. Un bolso inspirado en la fotografía del polo de Lacoste tomada por Irving Penn en 1984 reproduce su cuello de piqué, mientras que la nueva sneaker ACE-T1 convierte la tensión de la red en una estructura escultórica que aparece también reinterpretada como cuña y zapato de tacón.

Más que abandonar el uniforme, Lacoste recuerda para qué sirve: no para imponer una única forma de vestir, sino para permitir el mo

Belén Escañuela / 05.10.2026