Las zapatillas blancas de corte bajo son una apuesta segura. Funcionan con vaqueros, con pantalones de vestir, con pantalones cortos, con falda. Funcionan, en realidad, con cualquier cosa que les eches. Pero claro, no vale con cualquier modelo.

Las 950 de New Balance son herederas directas del baloncesto de los ochenta. Por aquel entonces, las zapatillas que se utilizaban sobre el parqué eran generosas en volumen, buscando perfiles limpios pero priorizando la comodidad sobre el peso. Esta silueta recoge esa misma idea con una construcción en cuero flexible con detalles en nobuk, una puntera ancha para dejar espacio al pie sin añadir demasiado volumen y una suela de goma en dos piezas que aporta presencia pero no la convierte en una plataforma exagerada.

La «N» de New Balance, que aparece sobre el lateral en la mayoría de modelos de la compañía, cuenta aquí con un relieve acolchado que le da textura a toda la silueta sin la necesidad de meter colores llamativos. Para cerrar la narrativa, la lengüeta hace un guiño al baloncesto. Todo atado.

Ojo, con las 950 no hablamos de unas zapatillas de archivo rescatadas con su numeración original. Se trata de una silueta nueva construida con los códigos de entonces, lo que les ha permitido pensarla y adaptarla de forma óptima a las necesidades del día a día en la calle: proporción, peso, la forma en la que el pie se asienta dentro de la zapatilla – este último dato es clave: es más amplia que siluetas como la 550 o la 480, dos de las referencias clave de la compañía, con un aire más relajado y natural que apuesta directamente por la comodidad.

Las New Balance 950 llegan a JD en dos opciones de color, blanco y crema, directas a tu rotación semanal, y ya están disponibles tanto en sus tiendas como en su página web.