“Siempre hemos querido diseñar hoteles que pudieran ser escenarios de una película, conseguir que el turista pudiese sentirse parte de esa historia”. El propio Diego Calvo parece salido de una película.

Lleva más de dos décadas de trayectoria en la industria hotelera. Tras pasar por grupos como Marriott o Hilton, decidió dar comienzo al proyecto de su vida junto a un amigo. Corte a ahora: Concept Hotel Group cuenta con nueve marcas hoteleras bajo su brazo, nuevo espacios en los que uno parece viajar en el tiempo, sentirse en un editorial de Slim Aarons.

Con Los Felices, la gran joya del grupo, han subido el listón.

El hotel tiene más de un centenar de habitaciones diferentes, cada una dedicada a un diseñador o diseñadora diferente. El gran reto, dice, es conseguir que el cliente se sienta como si se hospedase en un hotel boutique, que la escala del proyecto no desdibuje el alma.

La referencia es el Palm Springs de mediados del siglo pasado, con una paleta de colores casi Technicolor dominando cada espacio y donde uno puede sorprenderse de repente con elementos como la Futuro House, un espacio diseñado por el finlandés Matti Suuronen a finales de los años 60. Todo en el hotel busca – y consigue – encapsular un universo muy concreto, encerrar y traer al presente unos años en específico.

Pepa Salazar o Alejandro Palomo son los nombres de algunas de las habitaciones del Los Felices. Le interesa especialmente el dinamismo de la moda, la ruptura constante y acelerada de las tendencias, algo poco habitual en sectores más tradicionales como, precisamente, el de la hotelería. Las campañas de Jacquemus son otra de sus referencias, y hasta el próximo octubre tiene un espacio reservado en el hotel el proyecto Tots a la Taula, un proyecto de archivo colaborativo de piezas de autor liderado por Ana Fort y María Carreté que busca trabajar desde la libertad y la heterogeneidad.

 

Cita más referentes: South Beach, La Habana de los años 50, la costa de Amalfi. Todos estos universos se leen claramente en la vestimenta y en la actitud de Calvo. Se fija en Ian Schrager, la mente detrás del neoyorkino Studio 54, y tiene una relación estrecha con la moda, con la música y con el cine, pero escogió la industria hotelera tras conocer el legendario Pikes, una institución en la isla que vio pasar a leyendas como Julio Iglesias y que fue responsable de que se decidiese a estudiar dirección hotelera.

Durante los últimos años de su vida, incluso llegó a entablar una relación cercana con Tony Pike, el fundador del hotel, y desde hace doce años celebra allí la fiesta Rock Nights, la única fiesta rock de la isla. Círculo cerrado. 

 

En diez años se ve haciendo exactamente lo que hace ahora mismo: tener una voz diferente dentro de una industria que en ocasiones puede pecar de homogénea. Continuar con su socio, Marc Rahola, al frente de los proyectos y con el sueño de abrir su primer proyecto en ciudad: Mítico. Con ello, quieren demostrar que son capaces de ser un grupo transgresor más allá de la isla, expandir la marca en las principales ciudades. Una nueva e ilusionante historia para la saga de Concept Hotel Group todavía en preproducción.