
El ritmo asfixiante al que se mueve la industria de la moda puede llevar a que las piezas sean tratadas como meros objetos de consumo estacional, piezas casi diseñadas para caducar en seis meses. Bottega Veneta no está de acuerdo con esto, e IL MIO es la campaña con la que nos lo cuentan.
Fotografiada por la lente de Drew Vickers bajo la dirección creativa de Louise Trotter, el proyecto coloca las siluetas de cuero trenzado de la casa al lado de sus propietarios, incidiendo en esta idea de que un buen bolso debería envejecer contigo. El título de la campaña, sin ir más lejos, se traduce directamente como «lo mío», poniendo en valor a los accesorios como compañeros a largo plazo de uno mismo y romantizando esta idea de coleccionar, utilizar hasta la sociedad o heredar estos objetos de forma que vayan ganando significados a través de sus cicatrices y sus experiencias.
