Se llama Eternal Playlist Urn y es algo extraño de explicar. Se trata de una urna completamente funcional que permite alojar en su interior las cenizas de un difunto pero que tiene un giro: una tapa superior que integra un altavoz inalámbrico que permite reproducir música a través de Bluetooth.
Además de este lanzamiento, Spotify ha lanzado – por el momento solo en Estados Unidos – un generador digital de «Eternal Playlist» en la que construye una selección de canciones personalizada para cada persona, dando forma a una playlist que después se puede sincronizar con el altavoz.
Un movimiento a medio camino entre la cultura ultradigital del streaming y el fetichismo de lo físico que es, como poco, uno de los lanzamientos más particulares del año.
