La línea STWD – que, por si no lo sabías, significa Streetwear Department – de PULL&BEAR lleva años asentándose como la selección de prendas más urbana de la firma, una lectura contemporánea que se aleja un poco del imaginario surfero con el que la marca se ha identificado durante años.
Lanzamiento tras lanzamiento han ido construyendo un discurso coherente, y la pasada semana se confirmó con la apertura de Friends & Family, su showroom temporal, una pop-up en Madrid que servía como termómetro para saber hasta dónde llega la ambición de la línea y dibujar el territorio que quiere ocupar.
El espacio estaba planteado como un lugar donde poder tocar, mirar, conocer de primera mano todas las piezas de la última colección – e incluso alguna referencia que todavía no ha salido – pero alejándose de los showrooms tradicionales. En su lugar, STWD montó algo muy parecido a una casa. Un enorme sofá que presidía la estancia, una cocina, una bañera y objetos domésticos entre los que iban apareciendo las piezas de forma orgánica, todo pensado para descubrirlas poco a poco.
Y como el espacio no era el de un showroom tradicional, tampoco lo era su programación. Tres días, tres protagonistas y tres lecturas distintas dentro de la cultura urbana de la ciudad fueron desfilando por el espacio. El primer día le tocó a COS.915, tatuador y artista madrileño, que pintó un cuadro que decoraba la entrada de la casa, en una jornada que terminó con un DJ set a cargo del colectivo Pachangas.
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El viernes, L’haine – uno de los pesos pesados de la nueva escena urbana nacional – hizo un showcase para la ocasión a pocas semanas de lanzar su nuevo EP, con un formato íntimo y un público reducido en el que dar las primeras escuchas a lo que se viene antes del DJ set de Patata.
ZSONGO, el colectivo multidisciplinar de raíces africanas, tomó las riendas creativas el último día fusionando géneros desde su propia óptica y cerrando tres días muy especiales que consiguieron activar a toda la comunidad creativa de la ciudad.
Lo más importante de la pop-up fue esa invitación honesta a descubrir la obra de todas esas personas que, desde todo tipo de disciplinas artísticas y movimientos, consiguen empujar hacia delante la cultura urbana. Y STWD se levantó como un altavoz a la altura, participando en la conversación desde dentro.