TOP 10

Raquel Fernand

Stylist, Consultant & Art Director

Top 10 del 2020 para Raquel Fernand:

Trambóliko, de contrastes, de familia, de introspección, de espiritualidad y naturaleza pero de libertad condicional con purpurina y diversión legalmente limitada. La única manera de contar este año, es empezar por el principio. Así que ahí vamos…

 

1. Depresión/Volver a Casa

En Enero me diagnosticaron Depresión y un cuadro de Ansiedad Severo. Después de pasar casi 2 años (mal) viviendo en Londres lejos de mi familia, además de 2-3 trabajos precarios y simultáneos, el estrés me acabó pasando factura y me rompí. Mi psicólogo me recomendó volverme a casa por lo que decidí volverme a Coruña unos meses. Volví en una situación bastante hostil, medicada y con un shock cultural post-emigración muy heavy.

Mi tiempo en casa coincidió con la pandemia por dos semanas y lo que en principio serían unos meses se convirtieron en seis. Tú te preparas para mudarte fuera, pero tras varios años de Sunday Roasts, East London, Angry “Commuters”, esa British Mentality de “A bit sad Innit”, del Grime y Afrobeats; Nadie te prepara para volver a España. Nadie te prepara para llegar y ver como el himno nacional se ha sustituido por la Tusa y que además se reproduce durante 72 horas en bucle mientras la gente aplaude durante el confinamiento. Es, sin duda, una sensación muy desagradable. Volver a casa y que todo sea raro, todo es igual pero tú ya no. Y todo tu concepto en base a quien eras y eres está basado en una percepción que ya no existe. Difícil de digerir. Pero después de 8 meses ya estoy españolizada de nuevo y Somehow Feels Good.

Mi tiempo en casa fue un tiempo de reflexión, de presencia, de espiritualidad, de familia, de amigos de toda la vida y sobre todo de mucha casa fuera, en la naturaleza. Meses de paseos con mi madre y mi padre, de charlas intensas con mis mejores amigos. Creo que cuando la vida te pone en una situación tan límite y en una posición tan vulnerable, donde no puedes ni cuidarte a tí misma, es interesante saber pensar en qué es beneficioso para tu bienestar emocional. Pero al fin y al cabo, todo se reduce a que lo único que necesitas es rodearte de la gente que te quiere.

Todo esto solo ha sido posible gracias a mi maravillosa madre y a la ayuda de mi mejor amiga y mi mejor amigo, que es psicólogo, y que aunque no me pueda tratar, ha estado ahí cada día y sé lo agradeceré siempre.

Me volví a casa el día 29 de Febrero y el día 14, España se encerró de puertas hacia adentro.

¿Coincidencia? No lo creo. Aunque yo creo mucho en esas cosas…

 

2. Ir Despacio / Casilla de Salida

Estar acostumbrada a ir a 250 km/h es, sin duda, sinónimo de un ritmo de vida totalmente autodestructivo y solo acorde a la vida en las grandes ciudades. Estaba acostumbrada a vivir muy rápido, a hacer planes a corto, a medio y a largo plazo. Organizándolo todo, intentando tener todo bajo control. Vivir en un país extranjero donde no conoces a nadie, que en sí, es una jungla donde te buscas la vida día sí, día también. Puede quedar muy bien a nivel CV, perfil de Instagram o en conversaciones de egos donde hablas de tus logros. Pero la realidad de todo eso es muy diferente. Es una lucha constante por sobrevivir donde cambias de vida radicalmente de la noche a la mañana y lo sacrificas todo. Mudarse a otro país para conseguir mejores oportunidades es la mayor sátira y el mayor robo del marketing académico y profesional que nos han podido contar, aunque a la vez, una situación totalmente romantizada ya.

Empezar de cero no es algo que en el mundo de la moda está muy bien visto. Nuestra industria se rige por el ego; por el “Yo soy, yo tengo, yo he hecho, yo conozco”. Decir que te vas a casa porque tienes depresión y necesitas estar cerca de tu gente permanente, no está muy bien visto. Por eso es importante saber distinguir, entre la presión de la industria, la propia ambición de cada uno y el siempre querer más y el saber parar. Y dentro de eso, tomar solo decisiones que beneficien a la salud mental. Creo que ha merecido mucho la pena tomar las decisiones adecuadas. Y estoy contenta.

 

3. Turismo Visual

En primer lugar, no pretendo hacer apología de terapias alternativas ni soy psicóloga. Pero esto ha sido clave en mi recuperación. Una de las cosas que más me ha ayudado en mi recuperación ha sido el Turismo Visual. En la cuarentena, me propuse consumir Arte diariamente a nivel Research o simplemente para evadirme. Mi realidad era un poco gris así que el arte me ha servido para transportarme a otras épocas creo que esto a su vez ha contribuido a mi mejoría en un 200%.

Ha hecho que haya cambiado tanto mi estilo como mis inspiraciones y es algo que como creativo, se agradece. Estar en constante cambio ayuda siempre a encontrar un patrón homogéneo dentro de tu propio trabajo. Aunque si bien es cierto que las inspiraciones suelen venir de condiciones inherentes a tí, estar fuera de tu zona de confort hace que seas capaz de incluir en tu propia narrativa, más añadidos. Comidas, lugares, caras, música. Todo forma parte de un todo que te hace ser como eres y por extensión, se amplifica a tu creatividad; que más allá de la realidad, es una extensión de tí.

Dice la sabiduría popular de Instagram que los humanos estamos obsesionados con el escapismo; a través de las películas, los libros, la música, el arte, los sueños de día, que nuestras almas realmente no fueran hechas para este mundo.

Estoy contenta por esto.

Merci, Arte.

 

4. Pariggi

Mejor decisión del año by far. Desde hace tiempo tenía la idea de ir a trabajar a París a hacer unos cuantos shoots, networking y volver. En verano empecé a intentar gestionar irme un par de semanas pero finalmente encontré un trabajo como PR y me acabé quedando varios meses.

Hablaba con un amigo de LA hace poco y los dos coincidíamos en que París es eso, “Ese soplo de aire fresco que no sabías que necesitabas hasta que estás allí”.
El olor, la gente, la comida, el “Bon Vivant”, la moda, los parisinos y esa mentalidad constante de trabajar para vivir y no al revés. Me ha robado el corazón y eso era difícil de conseguir.

Por otra parte, es una contraposición total y absoluta a Londres y algo que necesitaba y mucho. Una conversación que siempre tengo con mis amigos y prosigue es la de que: Londres tiene un punto frío e individualista de gente trajeada y de la City, que trabaja como una máquina durante 12 horas, se coge el sushi de 0,99p en Tesco y se va a su casa a seguir “Plugged Into the Matrix”. Eso para un español es algo difícil de adaptar a nuestras costumbres. Sacrifiqué muchísimas cosas cuando me mudé a Londres, yendo a estudiar y trabajando allí y no estaba dispuesta a sacrificar mi salud también.

Por lo que un cambio de ruta era lo que necesitaba, París me ha enseñado a ir más despacio y a estar mucho más tranquila por cosas pequeñas. Me encontré paseando por Versalles o haciendo picnic en el Louvre donde mis amigos traían una pequeña tabla de quesos (Same level as a Mercadona Spanish botellón), a priori de recomendarte que para mear lo mejor, es ir a los setos donde Yves Saint Laurent se llevaba a sus conquistas; cabe mencionar también un accidente que tuve con el trottinette en Avenue de Porte Royal. Detalles de la vida.

Mis prioridades han cambiado. Tanto es así, que ahora mismo hay en mi navegador 7 pestañas abiertas de estudios minúsculos de 13 m2 en Le Marais en lo que antes había 10 conversaciones con rude Landlords por habitaciones cutres en South Hackney.

Me he tenido que venir por el confinement pero pronto volveré.

“Fo sho”?

 

5. Soirée Mentality

Esto lo descubrí en Francia y honestamente no hay mayor representación de mi personalidad que esta. El escapismo visual extrapolado a la ropa y al mood.

Asumiremos que vamos a morir porque hay una pandemia así que al menos espero que si morimos, sea covered in glitter.

Estos son mis “Roaring Twenties”: Soirée es un lifestyle. Es hacer fiestas en casa con tus amigos, ir siempre vestido de fiesta, guantes con plumas, canciones de Italodisco, todo es “fancy” y todo “es nice”. Esto es lo que en España comúnmente se denomina La Ropa de los Domingos pero 24/7.

Being extra issa mood.

 

6. Moda

Este punto es quizás el más sorprendente que ocupe el número 6 ya que llevo trabajando como Estilista y en Dirección de Arte desde hace más de 2 años y medio. Pero quizás esa es la relevancia que para mí ha tenido este año. No tanto de acción, sino más de observación.

En primer lugar, tengo que aportar que nos queda mucho por avanzar a nivel sociedad y a nivel “animal consumidor”. Y esto no es solo a nivel capitalista sino también a nivel visual; del tipo de contenido que consumimos, del tipo de hábitos que escogemos tener, del tipo de alimentación que decidimos tener y/o de las personas con las que escogemos pasar nuestro tiempo.

La moda a ese nivel juega un papel muy importante porque a pesar de ser una industria relacionada con la élite y el lujo al máximo exponente, la moda forja identidades. Y dentro de esas identidades, es una cuestión de decisiones; Buscar una Bathing Ape en Stocx o Ir a Zara a por una copia de New Bottega, estar suscrito a la Newsletter del Corte Inglés o indagar si realmente comprar Chrome Hearts like A$ap Nast es cool o no, etc. Hypebeast, Preppy, Gorpcore, Sadboi, Bruhgirl, Pijo de Cortijo… Tú decides quien quieres ser cada mañana. Y eso, no es ninguna tontería.

TikTok ha tenido un rol muy importante en este año 2020 porque la gente ha visto opciones, más allá de los cuatro jinetes del Apocalipsis. Y eso ha contribuido a despertar el gusanillo DIY / Vintage Thrifter / Sustainable Worm, y a ver que hay vida más allá de lo que viene dado. También ha dado paso a 850 nuevas tribus urbanas y/o subculturas. Again, todo lo que es expresión, define identidades y no debería ser objeto de menosprecio.

Vivimos en un momento muy importante a nivel social y de plena transición donde ya se puede ver perfectamente el cambio. La gente ya está empezando a desarrollar cierto pensamiento crítico en cuanto a sus hábitos conscientes y a hacerse preguntas. “¿Es una sociedad que exige un Same Day Delivery, una sociedad tóxica en cuanto a hábitos de consumo?, ¿Qué estoy haciendo?”, “¿Hacia dónde va esto?”, “¿Es correcto promover una cultura popular de una generación precedente que vendería a su abuela por una Balenciaga Logo Tee del tamaño de su cabeza?”. “¿O es una sociedad que se opone y se quiere rebelar frente a eso?. Lo que está claro es que es un ecosistema donde existe una contraposición muy fuerte entre el gigante Boohoo-PLL-Puro Copia Y Pega Vs. La propia autenticidad de un particular vendiendo en Vinted sus más preciados tesoros.

Contrastes. Calidad-Cantidad. Lo de toda la vida o lo fugaz. El ultra plástico de Boohoo o la camisa de tu abuelo. La pausa y la presencia o la celeridad de nuestra vida cotidiana. Y ahora bien: Necesidad o Estrategia de Marketing?

En el momento en que Gucci saca unas medias rotas a £170 en el mes de Noviembre y acaban Sold Out a los pocos días. Ladies and gentleman, this is the peak of consumerism. Y creo que deberíamos tener una conversación con la moda de Tú a Tú.

Me sirvo de este ejemplo para terminar. Donde por un lado las páginas de Farfetch y Net-A-Porter se llenaron de comentarios de agradecimiento por haber creado tales medias rotas negras porque “Tengo muchas medias negras pero estas me van a hacer parecer rica. ¡Gracias!”. Y por otro, me gustaría ver la cara del equipo de creativos en Roma planeando una estrategia de “Ugly Fashion” para de-construir la imagen de Gucci más allá de lo rancio para poder pasar a tener un perfil más lowkey rollo Bottega. Lo único verídico de esta estrategia fue eso, tantear, pero lo único que han conseguido es, lo contrario, alimentar al monstruo. Hablando claro, me parecería interesante poder reflexionar sobre la creciente Apoforobia que existe hoy en día. Y que esto, solo forma parte del ápice del Iceberg, dentro de un complejo de inferioridad a nivel colectivo donde no se promueve la intelectualidad, sino que todo queda reducido a la imagen de opulencia. Esa chica no quería unas medias negras rotas cualquiera de 2€ de Primark, ella quería ponerse unas medias rotas que la hiciesen parecer rica. Debemos re-pensar que significa ser pobre o rico en un mundo donde ayudar a los demás no es prioritario ya que no tiene forma posible de monetización. Quizás hay cosas que no vemos, que no sabemos pero que siguen estando ahí. Y que quizás ya no ser, sino parecer rico no lo es todo.

Son preguntas que debemos hacernos.

Con respecto a mi trabajo personal, ha sido un año escaso en cuanto a publicaciones pero ha sido un año muy fuerte a nivel research, lleno de contrastes donde he desempeñado trabajos muy diferentes (Humbility Cure 101) pero aún así muy fuerte en cuanto a Investigaciones, Inspiraciones y Replanteamientos.

Dicho esto,
Thank you for coming to my TED Talk.

 

7. CULTURE SHOCK

 

8. TRAMBOLISMO EN DOVER

Soy una persona bastante solitaria y suelo viajar mucho y siempre sola, por lo que siempre me pasan cosas extrañas. Pero honestamente, I peaked. Esto ha sido lo más “trambóliko” que me ha pasado en un año en el que no ha pasado nada.

Fui a Londres a ver a mis amigos en Octubre. Como la economía acompaña, decidí ir en autobús. El verde, el de oferta, el FlixBus Paris Quai de Seine-London Victoria.

Esta experiencia ha sido una amalgama entre Tom Cruise cuidando de la hija en La Guerra de los Mundos y Rick y Morty. La vuelta fue, sin duda, mucho peor. En Dover, en la frontera con Pais de Calais, una coruñesa vestida como Jennifer López en los años 90 mirando kits de “How to knit your Harry Potter Griffindor Scarf”. Primero, te preguntan 8 policías por tierra que de dónde vienes y que a dónde vas. Luego te meten en un túnel dentro de un tren, que aquello parecía la máquina de inversión del tiempo en Tenet. Luego ese autobús subió a un barco y aquí se podría insertar cualquier tipo de referencia de una película de Christopher Nolan.

Conclusión. Cuando llegue a París, obviamente besé el suelo como el Papa de Roma. Había un coche delante de mi taxi que tenía pegatinas con un toro y una bandera española.
Fue lo más bonito que me pasó en mucho tiempo.

 

9. ESCRIBIR

Escribí 5 diarios de sentimientos donde hablo de lo que pensaba diariamente y en donde describo de una manera muy pictórica cómo me sentía. Necesitaba contarlo, necesitaba sacarme eso de dentro, ese hueco y esa sensación de vacío del color del petróleo.

Will be this released to the public? Absolutely not.

Will I attach a couple of pictures? There you go.

 

10. GALICIA/ NATURE DRIP

Y para finalizar, he estado mucho en la naturaleza. Echaba mucho de menos Galicia. La morriña es algo real y duele.

Así que, supongo que ahora estoy en paz por siempre.

¿Hacer una campaña turística a Galicia para terminar? Maybe.