Raf Simons, el diseñador que redefinió la moda masculina

 


Desde las últimas dos décadas, Raf Simons ha sido conocido por sus colaboraciones con adidas, sus chaquetas Bomber, sus prendas cargadas con gráficos y un sinfín de artículos, algunos
llegando a revenderse por 18.000$ al ser consideradas piezas de colección. 

Pero, más allá de esto, el diseñador belga se ha ganado su puesto en el Hall of Fame de la moda por ser uno de los más grandes influyentes en la moda masculina del siglo XXI, llegando a ser catalogado “un Rockstar en sí mismo” por la siempre influyente editora de Vogue Anna Wintour

Es cuanto menos interesante que Simons inicie su carrera como diseñador de muebles y que termine trabajando con W.V. Beirendonck un par de años (del ’91 al ’93), quien le invita a un desfile de Margiela en París que lo cambiaría todo. Cuenta Raf que él veía la moda como algo superficial hasta que acudió a ese show y decidió convertirse en diseñador de moda en ese instante. 

Es así como Raf Simos, influenciado por Martin Margiela, empieza a confeccionar piezas de menswear con el objetivo de conseguir una plaza en la escuela de Bellas Artes de Antwerp. Linda Loppa, quien fuera directora de la escuela de moda durante los años de los Antwerp Six, queda maravillada con el trabajo de Simons y le insta a crear su propia marca de ropa inmediatamente en vez de estudiar en la academia. 

Es en Milán, en 1995, donde Raf presenta su primera colección, titulada Deux Hommes: un film de 8mm que mostraba a dos modelos entrando y saliendo por los laterales del plano con las distintas piezas de la colección. Es importante destacar como, hace más de 20 años ya Simons presentaba sus colecciones en films, recurso que se emplea actualmente casi de manera habitual por la mayoría de marcas.


Uno de los shows más importantes de su carrera, y su primera pasarela en vivo, es el de Otoño/Invierno 1997 en París. Presenta por primera vez a modelos jóvenes llevando prendas de lo que más tarde se consideraría una ”Nueva Ola”, con referencias a uniformes escolares, tema que será recurrente en el imaginario de Raf Simons a lo largo de los años y que sentó una tendencia en el mundo de la moda masculina para la década de los 2000. 


Para sus siguientes colecciones incorpora la mayor parte de sus referencias personales. Trae a su estética elementos de las subculturas que por aquella época predominaban entre los jóvenes y, curiosamente, esto lo hace antes que cualquier otro diseñador de moda. Un ejemplo muy conocido es su colaboración con Joy Division. Además, bebe del imaginario de la música techno y de la estética gótica para desarrollar su visión creativa.


Y es en esta primera década del siglo XXI, siendo ya un diseñador de moda establecido, cuando su visión de las cosas se vuelve referencial para otros, hasta el punto en que se toma inspiración de su estética tanto en el cine como en la música. Por ejemplo, la cover del primer álbum de 30 Seconds to Mars (2002) toma claramente inspiración de las colecciones de Raf Simons.


Es así como, años antes de que se estableciera el streetwear como un referente constante en la moda, y dentro de las marcas de lujo, Raf ya lo estaba empleando y definiendo, incorporando la cultura pop y el uso del diseño gráfico a su trabajo de manera habitual. A día de hoy se le considera un maestro en ello.

El predominio de las prendas oversize en los últimos años como Demna Gvasaglia en Vetements y Balenciaga, las colaboraciones con marcas o personajes que son elementos de la Cultura Pop como Kim Jones con Supreme x Louis Vuitton o con Dior x Air Jordan o la incorporación de las estéticas de las subculturas urbanas al imaginario de las casas de moda como lo hace Virgil Abloh en Louis Vuitton dejan patente la influencia de Raf Simons en el mundo de la moda, posicionándolo como el diseñador que redefinió el menswear del siglo XXI.

David Fernández